Método Groven

Muchas empresas intentan mejorar su operación sin tener control sobre sus recursos físicos.

El método Groven establece 5 etapas simples para diagnosticar, estandarizar, estabilizar y medir la operación antes de optimizarla.

  1. 1. Diagnosticamos la situación real

    Analizamos cómo se gestionan actualmente los inventarios y activos de uso interno para identificar dónde se pierde control, información o trazabilidad.Esto permite comprender la lógica operativa existente antes de intervenir sobre ella.

  2. 2. Estandarizamos el flujo de trabajo

    Se definen responsabilidades explícitas y reglas operativas claras que permitirán gestionar inventarios y activos de forma ordenada, consistente y trazable.

  3. 3. Estabilizamos la operación

    Se ponen en funcionamiento los procesos definidos para que la operación sea previsible. En esta etapa se busca reducir la variabilidad operativa y asegurar que la operación funcione bajo los estándares establecidos.

  4. 4. Medimos el desempeño operativo

    Se evalúa si la operación está funcionando correctamente mediante la instalación de métricas básicas —como exactitud y confiabilidad—.

  5. 5. Mejoramos la gestión operativa

    A partir de la información generada por los indicadores se identifican causas de desvíos y se implementan mejoras que fortalecen la gestión. La mejora continua permite ajustar procesos, reglas o prácticas operativas para sostener la confiabilidad en el tiempo.

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Nuestra forma de trabajar

Simplicidad

Definimos estructuras operativas claras y aplicables, sin complejidad innecesaria.

Orden con sentido práctico

Establecemos reglas que puedan sostenerse en el día a día.

Acompañamiento cercano

Trabajamos junto a cada empresa para que el cambio se implemente y se mantenga.